Capítulo 12. Badoo

Esta tarde tendré que aguantar el cachondeito de los amigos. No sólo se han enterado de lo de la colombiana, sino que además conocen mis escarceos en la red. Sin embargo, acudo orgulloso a la cita, pues a pesar de todo, soy el último que he mojado de los 4, y en realidad he echado dos polvos y medio, dos con la colombiana, medio con la brasileña.

Para más coña, la brasileña me ha mandado un guasap que quiere repetir, aunque en su contra ha dejado caer que quiere cambiar de móvil, y que sería un buen regalo para su cumple, que llegará prontito.
Charlamos sobre el tema, sobre el txikipark, sobre los cola-caos, sobre los chocokrispis, sobre la saga Crepúsculo, sobre los cuentos por la noche, pero en el fondo tienen envidia de que me haya enrollado con una veinteañera.

Y es el Mikel el que me lo cuenta.
- Tío, para ligar de verdad, con tías de aquí, sin líos, badoo

Esa noche, al llegar a casa, decido probar. Me creo un perfil de badoo y me empiezo a entrar a chicas, buscando las que tienen un puntito verde, pero me encuentro que solo me deja entrar a 5 chicas.
Y claro, ninguna responde.

Pero veo que esto de badoo tiene muchas chicas, y empiezo a investigar. Puedo elegir chicas de mi ciudad, de los alrededores, de cualquier edad, y me doy cuenta de que me he equivocado, que hay que elegir bien a las chicas.
Creo un perfil nuevo, y le doy un aire distinto. Busco un perfil romántico, poniendo fotos mías en las que aparezco con aire bohemio, y empiezo a buscar chicas que estén on line, que se conecten del ordenador en vez del móvil, para asegurarme que estén en casita, y que tengan pocas visitas.

Busco chicas con fotos naturales, y empiezo a entrarlas, con un halago hacia sus ojos, o algún rasgo relevante de su cuerpo.
Pero sigo sin obtener resultados, hay que buscar otra forma de entrar. Sé que no me he equivocado en el perfil de chica a la que entrar, pero no es adecuada la forma de hacerlo.

Y creo un nuevo perfil. Busco en Internet una foto de un aldeano, y coloco tres fotos del aldeano en el perfil, junto con una mía en privado. Y en el perfil digo que tengo la granja del amor, con varias habitaciones denominadas la sala de masajes rurales, el jacuzzi del placer y el jardín del orgasmo, y que busco una mujer que sea feliz dentro de mi granja, donde le daré un masaje de aceite, se podrá enjabonar rodeada de burbujas y tomar el sol acariciada por los rayos de sol.
Y a las chicas elegidas les entro diciendo que tengo una granja con 40 frisonas, 30 robadas plantadas de macarrones y que me encanta hacer cuajada con la leche de mis gallinas.

Y no falla. De 5 chicas, responden 3 y en poco tiempo consigo que una de ellas, una camarera de Elgoibar, me dé su móvil.
Funciona. El siguiente objetivo es conseguir que me entren a mí. Y para ello empiezo a entrar en perfiles de tíos con muchas visitas, de los que aparecen por la ventanita de arriba, y en las fotos que veo que tienen muchos comentarios de chicas, dejo un comentario desde mi perfil aldeano.

Cuando llevo media hora dejando comentarios empiezo a recibir visitas de chicas, y a la hora una de ellas me habla. Y en un par de horas consigo tener tres conversaciones, parece que funciona, ya que tengo 2 móviles, la de Elgoibar, y otra de Arrankudiaga, con las que empiezo a guasapear.
Y como el guasap no deja de ser un poco descarado, me lanzo y consigo llegar a practicar algo parecido al cibersexo con una de ellas. Es más, me manda hasta una foto semidesnuda, parece que esto marcha, parece que he encontrado la panacea.


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@txomin43

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