Sigo en hi5. Es
adictivo. Dos malas experiencias, pero creo que a la tercera será la vencida, y
hi5 me proporciona una chavalita de apenas 23 años, colombiana… y heavy. Con ésta
empiezo por el msn y la chica me dice que es muy sumisa, que le gustan los
heavys duros, y que le gustan los hombres mayores, o sea, cuarentones como yo.
Y ya la primera noche
que nos vemos por el msn, me enseña las tetas y todo. Esta vez me preparo
concienzudamente, esta vez no puede fallar, que llevo una carrera que no veas.
Quedo para el sábado,
por lo que tengo todo un día para bajar música de Internet y hacer un CD de
heavy. Como ya hace muchos años que fui heavy y de lo moderno ya no me entero,
me tiro a lo clásico, los Maiden, los Judas, Accept…
Consigo hacer un CD y
me voy al armario. Recuerdo, creo recordar, que tengo una chupa de cuero de
cuando era joven.
Pero la chupa de cuero
no aparece, por lo que la sustituyo por una antiquísima chaqueta de pana gris
que conjugada con una camiseta oscura, una que compré en Asturias y que tiene
unos motivos sidreros, y unos pantalones pegaditos, junto con las alpargatas de
correr a estrenar, parece que dará el pego como heavy.
Y quedamos en el
centro, para ir a tomar algo, conocernos y ver que pasa. Quedamos en un bar
heavy del casco, y cuando la veo, me da que la ronda que vamos a hacer es
corta, ya que a esa niña no la meto en otro bar que no sea heavy, y solo hay
dos en todo el casco viejo.
La chica parece
simpática y nos liamos a txupitos, que es lo que bebe la gente de su edad. Y
jodo, me doy cuenta que doblo la edad a todos los del bar.
Le digo de ir al otro y
me contesta que nunca ha ido, que desde que ha llegado de Colombia hace tres
meses sólo va a ese bar. En el otro sé que hay gente de mi edad, porque es más
clásico, y me desenvolveré mejor que en este, que además tiene nombre del señor
de los anillos.
Pero ocurre lo que
nunca tiene que ocurrir cuando sales con una niña por el centro: que la tía se
te agarre a lo heavy postadolescente, que sea delgadita y más bajita que tú, y
que te encuentres con el Joseba.
Ya se ha liado. Yo
semidisfrazado de heavy, el Joseba de Lacoste con su cocodrilo y la heavy
adosada a mi. Y el Joseba qué menos que se la presentase.
El Joseba se larga
entre risas y antes de llegar al otro bar recibo un guasap del Patxi con una
foto mía y de la colombiana vistos desde atrás. El Joseba ha sacado una foto y
se ha cebado, el cabrón de él. Ya es público, y estos no tardarán en aparecer
por el otro garito heavy.
Opto por la calle de en
medio y le digo que nos vamos a mi casa a escuchar música. Que no se me olvide
que tengo que pasar por el coche a coger el CD que he grabado, y que tengo
apenas 10 canciones para tirarme a la colombiana.
Cogemos el CD y subimos
a casa. Lo pongo en el PC, que es mi equipo de música portátil y nos
enrollamos, acabando en la cama.
Por fin, ya era hora. Y
encima lo bordo. Repito y todo de satisfacción. Ya era hora. Y tengo una chica,
joven, guapa, inagotable. Estoy contento.
La niña se me duerme
pegadita, y a la mañana siguiente le preparo el desayuno. Y empiezan los
problemas, que claro, que no tengo ni cola-cao ni cereales. Se tendrá que
conformar con un café y unas tostadas de pan bimbo.
Y la mando para casa. Y
enciendo el móvil, que está lleno de guasaps de mis amigos. Que si que tal en
el txikipark, que si después de follar le tengo que contar el cuento de
txanogorritxu. En fin, voy a tener cachondeito.
El viernes me manda la
colombiana un guasap para que la vaya a buscar, para irnos al cine. Me dice la
dirección y allí que me presento.
Y resulta que es un
centro de estudios, para clases particulares. Y la niña sale con su carpeta
forrada de fotos de heavys, y rodeada de otros chavalitos de su edad, me da que
empezamos a no coincidir.
Vamos al cine, y le
dejo a ella elegir la película. Una de la saga Crepúsculo. A la niña, y a los
cientos de niños que había en el cine, les encantó. Pero a mi, los amores y
desamores de unos hombres lobo, como que no, como que me encontraba fuera de
lugar. Es más, me dormí y sé que ronqué por la mirada de la chavalería cuando
la colombiana me despertó de un codazo.
Al salir del cine
fuimos a cenar. Una hamburguesa en burriquín, y nos encontramos con unos amigos
suyos que estaban echando un kinito. Aibalahostia que me propone jugar al
kinito. Y le digo que solo un rato.
La mierda que nos
agarramos, y la pava potando en la calle. Nos metemos en el coche, que lo
tenía, adivinad, en el parking de la catedral, y a esperar que se nos pase la
mierda. ¿Y como esperamos? Pues nada, que la moza se baja los pantalones, se me
pone encima y me empieza a medio follar, sin demasiado éxito porque con la
mierda que llevo, ni se levanta.
Y en esa tesitura
andamos cuando golpean la ventanilla del coche. Efectivamente, la de seguridad.
Ni la miro, con la otra encima, arranco el coche y salgo, llegando hasta la
zona de las escaleras.
Me la quito de encima y
con el coche en medio salgo rápidamente, pago el ticket y vuelvo al coche, y me
encuentro a la colombiana sopa en el asiento.
Nada, arranco y la
llevo a mi casa, y la meto en la cama, en la pequeña, que he conseguido limpiar
la habitación, y me voy a mi cama.
Desgraciadamente
escucho como pota una y otra vez en la habitación. Poco me ha durado la
habitación limpia. Mañana un cola-cao con unos chococrispis y para su casa, y
si te he visto, no me acuerdo.
Adquiere el libro completo, click aquí
@txomin43


No hay comentarios:
Publicar un comentario